Cursileria

Quererte me quita el peso 
de tener que lograr algo por mi misma
para poder ser feliz,
porque verte feliz me alegra el día y la vida.
Agrandé ochenta y seis veces hoy
tu foto de perfil
porque estás lindo, muy lindo
y me recuerda a los tiempos en que comenzamos a hablar.
Nuestras primeras charlas 
cuando me parpadeaba la luz del celular
y prendía la pantalla y tenía un circulito con tu avatar que me hablaba
y a mi se me explotaba el corazón como me explota ahora.
Cuando te veo se me ilumina el universo 
y se me ocurren poemas cursis e infantiles como este:
que habla de vos, de todo lo que me haces sentir.
Cuando me hablás siento
que el mundo es un lugar seguro y hermoso 
porque existís vos,
porque tu cuerpo lo habita,
porque tu ingenio lo armoniza.
Cuando te miro a los ojos
creo en vos y en mi
porque en tus ojos encuentro tu alma y la mía.

Un poema que hablaba de vos

Estábamos hablando cuando te fuiste a dormir
y encontré un poema que hablaba de vos
y me puse a escribir.

De repente, pensé en correr hasta tu casa y abrazarte,
tocar la puerta y llenarte de besos cuando la abras
y contarte cuantas ganas tenía de hacerlo fantaseando con encontrarte.

Rompecabezas

Mi juego favorito es aquel que jugamos cuando nos despedimos.
Donde camino por la habitación,
la recorro y junto cada pieza de tu vestuario.
Te visto. Te voy armando.
Para volver a desarmarte la próxima vez.

Abril

¿Qué se escribe cuando una tiene ganas de escribir pero no sabe sobre qué? Es que estaba boludeando en internet y leí un montón de cosas que me inspiraron y me motivaron a sentarme en el escritorio y comenzar a escribir.
Me gustaría contar que ayer a la tarde salí a pasear y el clima estaba fresco entonces dije en voz alta: "ojalá el verano tenga esta temperatura para siempre". Pero, en verdad, es medio en vano porque el clima fresco de ayer a la tarde era clima otoñal. El otoño es mi estación favorita aunque me deprime. Las tardes se vuelven más cortas, los árboles se desnudan y el aire huele a soledad. El otoño me entristece pero me gusta. Y la tarde de ayer parecía otoño.
Mi mes favorito es abril y abril pertenece al otoño. Siempre sentí que me hubiera gustado nacer en abril y, con los años, tuve una hija en ese mes. No fue un calculo y así se dió.
S. nació un 17 de abril: dos días después de una persona que amé durante muchos años y diez días después que Victoria Ocampo, mi escritora favorita.
Cuando comienzo a pensar situaciones relacionadas con mi vida siempre se entrelazan datos y en mi cabeza se arma un cuadro conceptual que no para. Se llena de flechas que se unen y que nunca terminan en ningún lado. Podría explicárselos en detalle pero mejor otro día.

Los sueños sueños son

Ojalá vengas a visitarme cuando duermo
porque en los sueños no me corre el tiempo ni los miedos.
En mis sueños soy libre y puedo hacer lo que quiero.
Cuando duermo nada me preocupa,
no estoy pensando qué hacer de comer 
o temer olvidarme de ir a buscar a mi hija al jardín.
Ojalá vengas a visitarme cuando duermo
porque en los sueños soy consciente que todo termina,
el factor sorpresa no existe. 
Es cuestión de abrir los ojos y saber que se escribe el punto final.
Y está bien.

Yo te quería

Yo te quería
como se quieren a las personas 
que querés tener en tu vida para siempre.
Yo te quería como un quinto Beatle,
como esa canción que suena en tu mente cuando estás contenta,
como la película preferida que te identifica,
como a las nubes.
Yo te quería,
y si, estoy segura que te quería
porque cada vez que te recordaba
se me erizaba la piel y se estrujaba el alma.
Yo te quería y te esperaba
como esperás que tu equipo convierta el gol que los consagre campeón del torneo,
como al invierno para dormir con mil frazadas
o como al verano para tomar cerveza helada.
Yo te quería,
y te pensaba,
y te esperaba
y me dormía.

La intrusa

Quiero meterme en tus sueños 
como quién entra a una casa sin pedir permiso.
Me quiero esconder detrás del sillón
y poder verte desde ese rincón
creando un mundo mágico.
Quedarme en silencio para no desconcentrarte,
poder mirar desde lejos cómo movés tu pie
cuando te quedas un instante pensando las acciones.
Me quiero meter en tus sueños,
en tu mente brillante,
recorrer tu imaginación
y quedarme ahí para siempre.