Cerré los ojos
y ahí estabas.
Quiero volver a unir
tus lunares con mis besos,
con mi lengua.
Tal vez de esa unión
descubra el código mágico
para que te quedes para siempre
acá
conmigo.
Todo vos.
Tus ojos bellos y profundos.
Tus manos grandes y fuertes.
Tu cuello corto y cómodo.
Tu perfume que queda en mi piel por horas.
Tu voz hermosa que me calma.
Tus caricias desesperadas y ardientes.
Tus besos que me raspan con tu barba
y, a su vez, son como una caricia.
Todo vos.
Todo vos desde el principio del mundo.
Todo tu ser desde ayer cuando te encontré.
El mejor ayer del mundo.
El destino funcionó. El universo se alineó y apareciste vos.
Todo vos.