Cazafantasma

Ese instante mágico cuando entras en el mundo de alguien,
y descubrís de qué manera ordena su biblioteca,
la cara que pone cuando despierta,
cómo respira al dormir.
Sentir cómo se evapora la ternura en el instante del primer beso,
observar sin interferir, cómo te acomoda el pelo cuando el viento lo lleva a su rostro,
leer todo aquello que no quiere decir a través de sus ojos,
responder en silencio.
Aquellos primeros días en los que no queres pensar que todo pronto se termina,
pero el fantasma está ahí,
te acecha, se ríe, se burla, no te deja disfrutar,
hasta que aparece Peter Venkman, lo atrapa en su cajita y logra hacerlo desaparecer.



Infinito

Como si fuera el último día del planeta,
correr hasta alcanzarte,
escuchar una linda canción,
tomar una copa de vino,
mirar una película que nos enloquezca,
decirte todo lo que nunca te dije,
reírnos, llorar y ver la luna tirados en el pasto.
Me imagino de repente los dos bailando apretados,
te abrazo fuerte y no importa nada más.
Cuando te vi,
que fue nuestro último día en el planeta
se me ocurrió decirte que no tengas miedo de nada, 
no hay motivo por el cual desaparecer,
el fin se vuelve una mentira,
es sólo que nosotros no volvemos a vernos.
¿Quiénes somos nosotros?
Yo no sé quién sos,
yo no sé quién soy,
y dos seres que se dicen cosas
esas cosas que sólo pueden decirse dos seres.
Es mentira que algo se termina
y ojalá todo comience para siempre, siempre.

dndvivnlsmnstrs

Donde viven tus monstruos viven también los míos,
los míos se comen los tuyos,
les dan pelea, los muerden, los destrozan, 
te curan y se van.

Go away!

Esos días que no quiero que me hables. Andate, dejame en paz, no te acerques, no me toques, no me digas nada, no quiero verte nunca más. Pero avisame dónde vas a estar, qué es lo que vas a hacer, dónde te puedo encontrar, con quién vas a tomar un café por la mañana.
Cuando no nos vemos, ¿alguien te acompaña? ¿Alguien te pregunta cómo estas? ¿Hay alguien que se preocupe para saber qué es lo que necesitas? Ya sé que sólo yo puedo darte lo que necesitas, así como solo vos podes darme lo que necesito. Y otra vez ese ego sentimental de creernos el todo de alguien, de pensar que alguien es nuestro todo y todos sabemos que eso no es real.


Allá a lo lejos

Un montón de lucecitas alrededor,
un montón de luces alrededor del sol,
alrededor de vos.
No dejas que te mire,
me tapas los ojos,
deseo tanto verte.
Quiero curar tus heridas con mis manos,
quiero taparte del viento que te pega en la cara,
un montón de cosas que no comprendo
pero tampoco pregunto,
tengo muchas ganas de abrazarte fuerte
y por no poder hacerlo lloro.
Me hablas al oído y sos la ternura,
me miras de reojo,
puedo sentirlo,
deseo tanto curar tu alma.
Allá a lo lejos se ve llegar un beso,
a lo lejos logro divisar la calma
pero tanto falta,
todo cuesta.
Me costas tanto que me haces quererte,
me costas tanto que me haces desearte,
puedo fijar mis ojos en muchas mentes
pero mis sentimientos son tuyos
y no hay nada más que me importe.


Que así sea

Quiero que estés bien,
y lloro cuando no lo estás,
entonces me doy cuenta que sos vos
aunque jamás te lo voy a decir.
Hoy hablamos y me dieron muchas ganas de abrazarte
pero no estabas cerca
y entonces me puse triste
pero jamás iría a decírtelo.
Yo te digo que te quiero
pero nunca te digo cómo
y jamás te lo diría
porque no puedo, porque no quiero...
porque no me queres
y esta bien
que así sea.

Porno

Soñé que te encontraba en el lugar de siempre,
ese lugar abstracto, ese lugar lleno de nuestra luz,
estabas tan lindo que mis ojos ardían al mirarte,
estabas tan lindo, tanto que me empalagaba tu todo.
Me agarraste la mano y entramos donde nadie nos viera,
me dijiste al oído que no aguantabas más el deseo,
te conteste al oído que quería que explotaras en mi cuerpo.
Me abrazaste fuerte, 
con tus manos me apretaste la cintura de una manera tan sexual
que mi gemido se hizo vapor con el viento.
Entonces de repente los dos nos transformamos en uno,
yo te mordí el hombro con cuidado para no dejarte marcas,
vos sonreíste y me dijiste que estaba todo bien.
El mundo creo que giraba,
no lo recuerdo ni me importa,
ni me importó,
ni nos importaba.
Rozar nuestra piel con desesperación, 
olernos como animales salvajes que se acechan,
acercarnos tantos hasta desintegrarnos,
una rueda en la que volvemos a comenzar.
Entrelazamos por un momento nuestros suspiros
y los latidos de nuestros corazones se transformaron en nuestro soundtrack,
nos miramos y comprendimos que esa magia era irrepetible,
nos despedimos para siempre inconscientemente sin pensar.